Hace unos días tuve el privilegio de participar como ponente en el programa RE-lánzate de Mairena del Aljarafe, impulsado por el Ayuntamiento de Mairena del Aljarafe y el Instituto Andaluz de la Mujer, con la coordinación de Pepa Bermúdez y el apoyo de AEMA. Un espacio pensado para mujeres en proceso de reincorporación al mercado laboral.
Lo que surgió en esa sala me confirmó algo que veo cada día en consulta: el cuerpo y las emociones también forman parte de nuestra candidatura. Y pocas veces hablamos de ello.
Este artículo es un resumen de los contenidos que compartimos, con las herramientas prácticas que trabajamos juntas y que puedes aplicar desde hoy en tu vida.
¿Qué es el estrés y por qué te afecta más en este momento?
La búsqueda de empleo es una de las situaciones vitales que más estrés sostenido genera. No porque seamos débiles, sino porque implica incertidumbre, exposición y una alta carga emocional durante un período prolongado.
El estrés es la respuesta natural de nuestro organismo ante algo que percibe como un reto o una amenaza. Sigue el llamado Síndrome General de Adaptación (SGA): el cuerpo activa sus recursos para afrontar el estímulo. El problema no es el estrés en sí, sino cuando la intensidad del estímulo supera los recursos con los que contamos.
Esos recursos son entrenables: el descanso, la alimentación, el apoyo social, la preparación psicológica y el movimiento son amortiguadores naturales del estrés. Saber esto ya cambia la perspectiva.
“Sin paz, la vida no puede prosperar. La paz es necesaria para que la vida pueda desarrollarse según el destino que cada uno porta en su interior.”
¿Cómo sé si el estrés me está afectando?
El estrés deja huella en cuatro dimensiones que a menudo no relacionamos entre sí:
- Cuerpo: tensión muscular, fatiga, dolores de cabeza, bruxismo, dificultad para respirar.
- Mente: preocupación constante, pensamiento obsesivo, confusión, negatividad.
- Emociones: irritabilidad, miedo, aislamiento, pérdida de confianza.
- Comportamiento: pérdida de apetito, insomnio, agitación, dificultad para concentrarse.
¿Te reconoces en alguno de estos síntomas? Puedes conocer tu nivel de estrés actual con un cuestionario validado científicamente.
Haz el Test de Estrés Percibido (PSS)
Resiliencia: la capacidad de volver más fuerte
La resiliencia no es una cualidad con la que se nace. Es una habilidad que se entrena. El Instituto HeartMath, referente mundial en investigación sobre coherencia cardíaca, define la resiliencia como la capacidad de:
- Prepararse antes de la adversidad, reforzando los propios recursos.
- Mantenerse funcional durante la crisis con las herramientas disponibles.
- Recuperarse después, integrando el aprendizaje y saliendo fortalecida.
La diferencia entre una persona resiliente y una que no lo es no está en la ausencia de dificultades, sino en los recursos internos y externos con los que cuenta para afrontarlas.
Postura corporal y estado de ánimo: una relación de doble sentido
¿Sabías que tu postura no solo refleja cómo te sientes, sino que también influye activamente en cómo te sientes?
La comunicación entre el cuerpo y el cerebro es bidireccional. Una postura encogida, con los hombros caídos y la mirada baja, activa patrones neurológicos asociados a la tristeza y la derrota. Una postura erguida, abierta y con la cabeza alta, activa los circuitos de la confianza y la calma.
Ejercicio práctico (5 minutos)
- Colócate de pie o sentada con la espalda erguida, los hombros abiertos y la cabeza alta.
- Desde esa postura, lleva a tu mente una emoción positiva: gratitud, alegría, calma, confianza.
- Mantén durante 3-5 minutos y observa qué ocurre en tu cuerpo y en tu estado de ánimo.
Este ejercicio, respaldado por la neurociencia, puede marcar la diferencia antes de una entrevista de trabajo, de una llamada importante o simplemente de un día que empieza con el pie izquierdo.
Tu valía personal = Actitud × (Habilidades + Conocimientos). La actitud es el multiplicador de todo lo demás.
Respiración coherente y coherencia cardíaca
Una de las herramientas más poderosas y menos conocidas para gestionar el estrés no requiere ningún aparato ni cuesta dinero. La tienes contigo todo el tiempo: la respiración.
Las emociones que experimentamos generan patrones cardíacos distintos y medibles. Las emociones positivas o revitalizadoras —gratitud, amor, alegría— producen un ritmo cardíaco ordenado y regular. Las negativas o desgastantes —miedo, ira, tristeza— generan un patrón irregular y caótico.
La respiración coherente sincroniza el ritmo cardíaco con el sistema nervioso autónomo, activando un estado de calma activa. La técnica es sencilla:
- Inhala durante 5 segundos.
- Exhala durante 5 segundos.
- Sin pausas entre ciclos. Ritmo continuo.
- Practica un mínimo de 5 minutos al día.
¿Cuándo usarla?
- Como rutina matinal de bienestar (5 minutos al despertar).
- 1-2 minutos antes de una entrevista de trabajo, para llegar en calma.
- Tras una situación de tensión, para recuperar el equilibrio.
El movimiento también es medicina: 4 minutos al día
La falta de tiempo no puede ser la excusa para no moverse. Con apenas 4 minutos al día, el método Tábata —8 series de 20 segundos de trabajo + 10 segundos de descanso— permite crear una rutina de movilidad eficaz y adaptada a cualquier nivel.
Lo más importante es empezar, escuchar al cuerpo y no hacerse daño. Aplicaciones como Tabata Timer for HIIT pueden guiarte en esa rutina personalizada de forma totalmente gratuita.
El poder del contacto: masaje con intención
Cerramos el taller con una práctica que muchos no esperaban: el masaje en la espalda por parejas. No como técnica terapéutica avanzada, sino como herramienta de conexión y regulación del sistema nervioso.
Lo que trabajamos no fue la anatomía ni la técnica. Fue algo más valioso: la intención de ayudar, la presencia, la respiración compartida y la sincronización de biorritmos. Cuando tocamos a otra persona con atención y cuidado, influimos positivamente en su sistema nervioso y en el nuestro.
Conclusión: el bienestar no es un lujo, es tu herramienta más potente
La búsqueda de empleo es un proceso exigente. Pero si además de preparar el currículum cuidas tu sistema nervioso, entrenas tu resiliencia y llegas a las entrevistas desde la calma en lugar del miedo, tienes mucha más ventaja de lo que crees.
Gracias a Pepa Bermúdez y al equipo de RE-lánzate por crear estos espacios. Gracias a AEMA por facilitar conexiones tan necesarias como estas. Y gracias a todas las participantes por su honestidad, apertura y valentía.
Seguimos.
¿Quieres trabajar el estrés desde la fisioterapia?
En Promove Fisioterapia trabajamos la regulación del sistema nervioso a través de la neuromodulación no invasiva NESA, la fisioterapia psicosomática y técnicas de coherencia cardíaca. Si reconoces en ti misma los síntomas del estrés crónico y quieres explorar un enfoque diferente, estamos en Tomares (Sevilla).

Director de Promove Fisioterapia
Colegiado nº 95

