Respiración y atención. Aprender a respirar para reducir el estrés.

Nuestra compañera Sara Cruz ha iniciado su colaboración con AhoraNoticiasAndalucía y, nuestro compañero y amigo, Enrique Díaz, en un proyecto de difusión de la fisioterapia a través de pequeños vídeos con información práctica de gran utilidad. A continuación os dejamos la información y el enlace al vídeo.

Lo primero que hace un bebé al nacer es inspirar y lo último que hace una persona al morir es realizar una espiración. Podríamos decir que el ciclo respiratorio es un vaivén entre la vida y la muerte, entre coger y soltar, entre dentro y fuera, entre el yin y el yang… Es un ciclo en el que las dos fases son necesarias y la realización de cada una de ellas en toda su amplitud va a permitir que la otra pueda expresarse del mismo modo.

Sin embargo, el estilo de vida tan acelerado que predomina en nuestros días y caracterizado por la inmediatez de todo, nos lleva a tener una respiración muy superficial (con predominio de la inspiración) y una atención muy dispersa (somos especialistas en el “multitasking”). Eso se traduce en una gran predisposición al estrés, a la ansiedad y, en definitiva, a la enfermedad.

Es por eso que en este vídeo vamos a explicar un ejercicio muy fácil que podemos realizar en cualquier lugar y escenario y que va a repercutir directa y positivamente en nuestra salud. Se trata de un ejercicio en el que la respiración y la atención se dan la mano y se sincronizan, para hacerlo también las dos ramas del sistema nervioso autónomo o vegetativo: la simpática y la parasimpática. 

El sistema nervioso simpático es el que lidera el estado de vigilia, el de alerta. Es el que se pone en marcha ante las situaciones de peligro y activa todos los sistemas necesarios para defenderse de él: aumenta el ritmo cardiaco y la frecuencia respiratoria, la circulación nutre fundamentalmente a la musculatura, que aumenta su tono, para poder dar una de las dos posibles respuestas ante una situación que pone en peligro la integridad física de la persona: la lucha o la huida. La activación de esta rama del sistema nervioso autónomo está relacionada con el predominio de la inspiración, la respiración rápida y poco profunda, dando como resultado una pobre oxigenación de las células del cuerpo.

Por otro lado, el sistema nervioso parasimpático es el que lidera el estado de sueño y reparación. Es el que está presente en los momentos placenteros y de reposo e invita a la relajación general del cuerpo. Cuando esta rama del sistema nervioso vegetativo toma el control, disminuyen el ritmo cardiaco y la frecuencia respiratoria, se relajan los esfínteres y la musculatura, se produce la vasodilatación de aquellos órganos que no son vitales para la supervivencia inmediata. Favorece, por tanto, la excitación sexual y la fertilidad. La activación del parasimpático está relacionada con el predominio de la espiración y la respiración lenta y profunda, permitiendo una mayor oxigenación de los tejidos corporales.

Ser multitasking consiste en atender a más de una tarea al mismo tiempo. Por ejemplo, comerte un bocadillo en el trabajo, mientras escuchas un audio del WhatsApp y respondes un email urgente. Esta capacidad humana parece interesante, pero se ha comprobado que las personas que realizan varias actividades a la vez tienen un menor rendimiento en el trabajo y la calidad del mismo disminuye, suelen tener elevados niveles de estrés y pérdida de memoria. Además, suelen tener grandes dificultades para focalizar la atención y concentrarse en algo concreto, resultándoles difícil seleccionar la información relevante de la secundaria o accesoria.

Es por todo ello que creemos que un ejercicio que ayude a regular la respiración y a centrar la atención puede ser de gran utilidad.

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