Trabajo, estrés y deporte. Buscando ese equilibrio

Ene 28, 2026

Es un escenario muy común en Sevilla y en toda España: jornadas laborales interminables, niveles de estrés crecientes y el deseo, casi una obligación, de encontrar tiempo para hacer deporte. Queremos cuidarnos, mantenernos activos. Pero, ¿realmente lo hacemos de la mejor manera? La fisioterapia nos enseña que, a veces, un enfoque inadecuado puede convertir esa búsqueda de bienestar en una fuente de nuevas lesiones.

Hoy, desde Promove Fisioterapia, profundizamos en cómo encontrar el equilibrio perfecto entre trabajo y actividad física. Nos basamos en reflexiones compartidas en medios como la Cadena SER, para entender “cuando cuidarse también puede lesionarnos”.

El Desafío de Integrar Trabajo y Deporte: Más Allá del Cansancio

Compaginar una vida laboral exigente con la práctica deportiva es un verdadero reto. Quienes pasan muchas horas trabajando, a menudo experimentan un gran cansancio físico. Pero, sobre todo, sufren un importante desgaste mental. Es fundamental encontrar un hueco para cuidar el cuerpo. Necesitamos descargar tensiones y compensar posturas habituales poco adecuadas.

El verdadero desafío reside en hallar ese equilibrio. El deporte no debe convertirse en una carga más en nuestra agenda. Un riesgo frecuente aparece cuando el deportista amateur se fuerza al máximo. Esto supone un estrés considerable para el cuerpo. Es aquí donde surgen muchas lesiones. Este tipo de deportista necesita un trabajo específico de fuerza. También de movilidad y control articular. Estos ejercicios deben complementar su deporte principal. No basta solo con jugar el fin de semana; es vital preparar el cuerpo para la acción.

Muchas veces elegimos un deporte por moda. Quizás porque encaja en nuestro escaso tiempo. O simplemente porque “hay que hacerlo”. Siempre es mejor moverse que quedarse inactivo. Sin embargo, no siempre seleccionamos lo más conveniente para nuestro momento vital. Pararse a reflexionar un poco puede evitar problemas significativos a medio y largo plazo.

Estrategias Clave en el Entorno Laboral: Ergonomía y Pausas Activas

El deporte, ante todo, debe gustarnos. No solo se trata de compensar las exigencias del trabajo. También debemos disfrutarlo. Ahora bien, si nuestro trabajo es sedentario y nuestro deporte no es muy activo, debemos añadir ejercicios. Estos deben trabajar capacidades que no usamos a diario: el equilibrio, la coordinación, la fuerza o la movilidad. Todo esto no solo mejora nuestro rendimiento deportivo. También repercute positivamente en nuestra vida diaria.

En este punto, la ergonomía juega un papel fundamental. Es la ciencia que adapta el trabajo a las personas. Su objetivo es optimizar la seguridad y el bienestar. Previene lesiones y mejora la salud laboral. La ergonomía adapta el puesto de trabajo. Busca una postura más eficiente. No obstante, no podemos olvidar que somos seres móviles. A menudo se dice que la mejor postura es la que menos tiempo se mantiene. Por eso, además de una buena ergonomía, es crucial moverse. Cambiar de postura, levantarse y no permanecer demasiado tiempo en la misma posición, es esencial.

Los descansos durante la jornada laboral son muy valiosos. No solo nos ayudan a llegar mejor al deporte. También nos permiten trabajar con mayor eficiencia. Cuando acumulamos tensiones y no paramos, nuestra concentración baja. Nuestra eficiencia disminuye. Pausas sencillas como levantarse y caminar un poco son muy efectivas. Beber agua o hacer una llamada de pie ayudan mucho. Descargan el sistema nervioso y nos permiten rendir mejor. Esto aplica tanto al trabajo como, después, al entrenamiento.

Deporte Consciente: Escuchando al Cuerpo y la Mente

El estrés laboral tiene un impacto directo en nuestro rendimiento deportivo. Pensemos en la persona que llega corriendo a su partido de pádel. Lo hace justo después de un día de trabajo intenso. Si llegamos al deporte con la cabeza aún en el trabajo, nuestra atención no está al cien por cien. Esto puede afectar gravemente a la coordinación. Aumenta, de forma significativa, el riesgo de lesión. Por esta razón, el calentamiento es absolutamente clave. No solo es importante para los músculos. También lo es para la mente. Nos ayuda a cambiar de chip. Nos permite entrar de verdad en la actividad deportiva.

Mi consejo final para quienes trabajan muchas horas y quieren hacer deporte es claro: el deporte ha de ser una herramienta de salud. Nunca una fuente más de estrés. Hay que escuchar al cuerpo. Prepararlo bien. Entender que cuidarse no es hacer más cosas. Es hacerlas mejor. A veces, los pequeños cambios en nuestra rutina marcan una gran diferencia en nuestro bienestar.

Si quieres escuchar la entrevista completa que hace el periodista Santiago Ortega en el programa Ser Deportivos Andalucía, puedes hacerlo en el reproductor.

Programa emitido el 25 de enero de 2026

Como decía Voltaire, “el trabajo nos libra del aburrimiento, del vicio y de la necesidad”. Y yo añadiría que, para que no nos genere dolor y desgaste, tenemos que aprender a cuidar el cuerpo con el que trabajamos… y con el que hacemos deporte.

Si tienes dudas o crees que este tratamiento puede ayudarte, contacta con nosotros.

¡Estaremos encantados de escucharte!

Enrique Díaz Sánchez, Fisioterapeuta en Promove Fisioterapia

Enrique Díaz Sánchez
Director de Promove Fisioterapia
Colegiado nº 95